viernes, 7 de octubre de 2011

Urgencias oftalmológicas

No todos los ojos cerrados duermen, ni todos los ojos abiertos ven. Bill Cosby

Seguimos compartiremos las presentaciones incluidas en el "Curso de emergencias para Puntos de Atención Continuada PAC", animando así el aprendizaje "por intención de dar...", como método de autoaprendizaje efectivo mediante la "participación".
En la sesión de hoy hemos hablado de las urgencias motivadas por dolor, las urgencias Otorrinolaringológicas y Oftalmológicas que se producen con más frecuecia en los Puntos de Atención Continuada.
Recogeremos en este post el apartado de la atención a las urgenciasOftalmológicas, aspecto sobre el que no hemos realizado ninguna sesión y ya va siendo hora de plantearnos el revisar nuestra actuación en relación a la prevención de retinopatía diabética mediante la realización de una retinografía, así como el manejo y actuación en el diagnóstico precoz y seguimiento del paciente con glaucoma.

Adjunto la presentación disculpandome por las erratas tipográficas que puedan existir.

2 comentarios:

Mara dijo...

Hola, soy nueva lectora de tu blog, enhorabuena , está fenomenal; Al repasar las urgencias oftalomogicas, leo que se debe ocluir el ojo en erosiones corneales, y en guías como la publicada en Fisterra ya no se recomienda.
Es una duda que me surge cuando atiendo patologías de este tipo, me podrías sar tu opinión al respecto ?
Gracias. Saludos

Javier Blanquer Gregori dijo...

Hola Mara, esta duda también me surgio a la hora de plantear su inclusión en la presentación. Pero la referencia que utilizo así lo recomienda.
Actualmente mi opinión es que no es preciso realizar oclusión ocular 24 horas, en concreto yo recomiendo realizarla hasta la siguiente aplicación del tratamiento es decir 8 horas. No se ha demostrado que la oclusión mejore la recuperación y su indicación hace referencia a la movilización ocular, que se mantiene si no hay oclusión de los dos ojos. Lo que si es importante es que mantenga el tratamiento y no se retrase y/o evite por el hecho de no quitar la oclusión.