Eres mi medicina: mi, mi mi vitamina, sin ti no tengo vida, dame una salida... Dame
de lo que yo quiero que me estoy poniendo mal, quisiera una
sobredosis de carino para sanar que mi corazón está enfermo y sólo tú
lo puedes curar. Carlos Baute
Javier (Residente de MFiC MIR-R4), nos presentoó este miércoles un caso interesante relacionado con "la moda de la vitamina D". En esta sesión reconocimos que nos habíamos sumado a la moda y que deberiamos corregir actitudes y comportamientos no adecuados en relación con la evidencia clínica y las determinaciones y tratamientos con vitamina D.
De este tema ya hablamos en este blog (
aquí y
aquí).
y ya se planteaba en esta entrada del blog Primun Non Nocere de Rafa Bravo: La insoportable levedad de la vitamina D:
La estudios con Vitamina D no han demostrado disminución de la incidencia de fracturas ni de la mortalidad global.
- No está indicado el rastreo en población general. No está
determinado qué significación clínica tiene el resultado bajo; la
medición no está estandarizada, se realiza por diferentes métodos y
diferentes tipos de vitamina D, y cada uno tiene sus características
operativas; 50 a 80% de la población general tiene niveles bajos de
vitamina D; no está claro cuál sería el seguimiento de un nivel
considerado “bajo” porque no hay estudios que lo evalúe
- No está recomendado el dosaje universal de vitamina D en
población general y se desconoce la verdadera utilidad del mismo en
población con osteoporosis sin factores de riesgo para la deficiencia de
vitamina D. El aporte o suplemento terapéutico de vitamina D con o
sin calcio no tiene efecto sobre la disminución de la incidencia de
fracturas ni en población sana ni en población con osteoporosis como
tampoco en población con osteoporosis y fracturas ya establecidas.